Agradece lo que tienes: la felicidad no depende de poseer mucho sino de necesitar poco, ella es nuestra condición natural y emana de dentro, sólo precisamos atrevernos; acepta tu cuerpo tal cual es, es la canoa que te prestaron para viajar en el río de esta vida: cuídalo, dale amor, habla con él en cada una de sus partes, y fundamentalmente ámalo, se llenará de luz, ése será el inicio de un nuevo amanecer, el resto....cantar, jugar, danzar, amar la vida y sus sorpresas, estar disponible y humilde al aprendizaje, agradecida al Universo, creciendo, siempre creciendo hasta hacer de cada día una fiesta de crecimiento ininterrumpido.
El verso celestial de la palabra
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Escribí la ausencia de tu partida
y me sumergí,
austero y ciego,
a escribir un verso de amor
sin ti.
Qué verso tan profundo
leí en mis m...
Hace 1 día