
Era para darme una mala noticia.
Marta, nuestra querida maestra de yoga, de meditación, de ayurveda, agoniza en una cama en estado de coma profundo debido a no se que cosa pasó con la melanina de su cerebro.
En un primer momento una honda angustia me invadió, pero después dije no, así no, a ella no le gustaría que yo esté mal.
Dejo esto que le escribí allá por el año 95, como una manera de hacerle saber que estoy junto a ella, dándole mi luz, mi calor, con la certeza de que los está recibiendo
toc, toc, sentir
toc, toc, estar atenta
toc, toc, expandir la conciencia
toc, toc, romper estructuras
toc, toc, parar la mente
toc, toc, claridad mental
toc, toc, comprensión
toc, toc, LIBERTAD!!!
Y el árbol conciencia-Silvia, se va abriendo, va cediendo, va bebiendo, y se ensancha y se expande y ya no puede parar, gracias a Dios que no puede parar.
Entonces el dolor ya no es tan dolor, el conflicto no es tan conflicto, la pena no es tan pena.
En cambio la risa es más risa, la alegría es más alegría, el placer es más placer, placer de estar viva, de poder agradecer a la vida, a Dios, por todo lo que tengo.
Querida Marta, mi agradecimiento también es para ti, y solo puedo decirte GRACIAS, MIL GRACIAS !!!, pajarito carpintero de la conciencia, forjadora de caminos, modeladora de mentes, iniciadora de fe, de esperanzas, gracias, que Dios te dé lo mejor siempre, te lo mereces, por lo que das, por lo que sos, Te quiero. Silvia
24 de Noviembre de 1995


































