Con gran dificultad y avanzando de un milímetro por año, tallo un camino en la piedra.
Durante milenios he gastado mis dientes y roto mis uñas para llegar allí, al otro lado, a la luz y el aire libre
Y ahora que mis manos sangran y mis dientes tiemblan, inseguro en una cueva, doblegado por la sed y el polvo, me detengo a contemplar mi obra.
He pasado la segunda parte de mi vida, quebrando las piedras, taladrando los muros, derribando las puertas, quitando los obstáculos que coloqué entre la LUZ Y YO, en la primera parte de mi vida.
Octavio Paz
Soy la poesía que quiere sentir tus labios
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Soy la sombra de lo que no existe,
el dilema perdido en el olvido,
en la ausencia de cada carta,
de cada letra, de cada verso,
de cada Di...
Hace 10 horas

3 comentarios:
Que bonito ¡
A veces cuesta, pero poquito a poco se puede.
¡Abrazos!
Silvia, ves que he tardado pero sigo disfrutando de las sabias entradas de tu blog fruto de sabios autores, sin duda, ellos te reflejan
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