12 abr. 2009

LOS CAMINOS DEL CORAZON


El develarse del ser humano es artero y misterioso

Podemos desear que el camino de la iluminación sea ordenado y predecible, pero los caminos del corazón son un paisaje que puede descubrirse solo en el viaje.

No podemos capturar la libertad y ubicarla en el tiempo.

Para el espíritu maduro, LA LIBERTAD ES EL VIAJE MISMO.

Es como un laberinto, un círculo, una flor que se abre pétalo a pétalo, o un espiral que se acentúa, una danza alrededor de un punto fijo del centro de todas las cosas.

Siempre hay círculos cambiantes, subidas y bajadas, aperturas y cierres, despertares al amor y a la libertad, seguidos a menudo por nuevos y sutiles apegos.

En el curso de esta gran espiral, volvemos una y otra vez a donde empezamos, si bien cada vez con un corazón más pleno y más abierto.



J. Kornfield