6 oct. 2009

UNA VIDA POR VIVIR!!!

Durante años me afané en recuperarme de mi codependencia, sintiéndome temerosa de hacia dónde me podría dirigir.
Pero tenía fe en que estaba yendo a algún lugar nuevo.
Luché y trabajé por cambiar mis conductas: sobrepoteger a los demás, el deseo de controlar, y mi baja autoestima.
Observé cómo me conducía en mis relaciones y aprendí a comportarme de manera menos victimada.

Aprendí a identificar que era lo que yo quería. Trabajé sobre la actitud de no aferrarme y luego practiqué el desapego.
Me sumergí en mis sentimientos, especialmente en la ira, mientras nacía emocionalmente. Aprendí a terminar y a iniciar relaciones. Aprendí a divertirme. Me forcé a mí misma a hacer eso. Me llevó años.
He cometido muchos errores, y he aprendido que los errores también están bien.
Aprendí a comunicarme, a reir, a llorar, a pedir ayuda.
Estoy aprendiendo a reaccionar menos, y a actuar más, serenamente confiada en que está bien ser quien soy.
La recuperación de la codependencia ha sido el camino mas emocionante que he seguido.
He aprendido que cuidar de uno mismo no es ser narcisista ni complaciente.

Cuidar de mi misma es una de las cosas que puedo hacer que más me ayudan y a los demás también.
Han mejorado mis relaciones con mi familia, con mis amigos, con otras personas y con Dios.
Actualmente estoy trabajando en la más difícil lección que alguna vez haya tenido que dominar.

Estoy aprendiendo cómo dejar que los demás me amen, y como permitir que sucedan en mi vida “cosas buenas”.

Estoy aprendiendo cómo dejar que Dios me ame. Y estoy aprendiendo a amarme, a verdaderamente amarme, a mi misma.

Tengo unos días difíciles. Pero estoy viviendo mi vida.

Por primera vez en mi existencia, ¡¡¡ tengo una vida por vivir!!!




Más allá de la codependencia - Melody Beattie