20 ago. 2009

AMOR: EL INGREDIENTE CENTRAL DE UNA RELACION CON PROPOSITO



En el centro de una relación con propósito está el amor.
Pero se trata de algo más que ser capaz de pronunciar las palabras “te amo”, palabras que utilizan personas que se zahieren y maltratan todos los días.
Amor es dar, no tiene nada que ver con lo que se recibe.
Amor es un proceso interior que se aplica a una relación.
La piedra angular de una relación con propósito es el amor, que significa dar.
La mejor definición que he leído jamás de esta forma de amor espiritual es la expresada por J. Krishnamurti en Think on TheseThings:

“El amor es lo más importante de la vida.
Pero que queremos decir cuando decimos "amor"?
Desde luego, no es amor amar a alguien porque esta persona te ama a su vez.
Amar es sentir un inmenso cariño sin pedir nada a cambio.
Podemos ser muy inteligentes, podemos aprobar todos los exámenes, doctorarnos y alcanzar una alta posición, pero si carecemos de esta sensibilidad, de este sentimiento de simple amor, nuestro corazón estará vacío y seremos desdichados durante el resto de nuestra vida.”

Este ingrediente del amor, en el sentido de dar, está en la definición misma del propósito y es el factor último en la creación de relaciones milagrosas.
Incluso en el acto sexual, las relaciones más gratificantes y satisfactorias son aquellas en las que sabemos que estamos dando sin pedir nada a cambio.
Saber que estás satisfaciendo a tu pareja de manera real y auténtica es cuanto se requiere para que una relación sexual sea perfecta.
Cuando nos ponemos a pensar en nosotros mismos o en lo buenos amantes que somos o en lo mucho que nos excitamos, estamos apartándonos del propósito y regresando a los resultados que pueda aportar nuestra actividad sexual.
El amor perfecto cuando se da, carece de magia cuando la mente está atenta a recibir.


Tus zonas Mágicas. W. Dyer