2 nov. 2009

LA ORUGA SERA MARIPOSA EN 39 DIAS

Treinta y nueve son los días que faltan para que termine mi vida laboral activa dado que me he acogido a los beneficios de la jubilación que aquí en Argentina es a los sesenta años.

Digo esto y una cantidad de sentimientos encontrados me invade.

Mis estados de ánimo varían entre sentirme, como lo cuenta mi amiga del alma Ali Montero, por momentos oruga, y otros en que ya me he convertido en mariposa, mariposa que vuela en busca de su sueño

Algunos de mis sueños quedaron truncos.

Para un gran porcentaje de mujeres del mundo creo, el sueño desde niñas es casarse, tener hijos, tener una casa.

Ninguno de los tres para mi se cumplió, por que no era mi sueño, por la vida, no lo sé, siento que a veces es más una cuestión cultural.

Mi sueño más fuerte fue misionar, dar servicio, llevar a aquel que sufre, mi amor, mi ayuda, mi contención.

Tampoco pude cumplirlo, mi vida fue trabajar para sustentarme material, física y espiritualmente, para que mi alma no se contaminara con las miserias que a toda vida acechan, para ayudarme a mi misma pr¡mero, para aprender a quererme, porque entendía que solo así podía dar.

Mi sueño más cercano fue, es, que cuando me jubilara me iba a ir a vivir a Córdoba, una provincia bellísima distante 800 km de la Ciudad de Buenos Aires donde vivo.

Estoy en el umbral de su cumplimiento.

Pasaré ese umbral con todas mis fuerzas, con todo mi entusiamo, venceré los miedos, a no tener casa, a no poder comunicarme con ustedes, a sentirme “una jubilada” a estar en el rango “de la tercera edad”.

Venceré los miedos , dejaré de ser oruga y como dice mi otra amiga del alma Patricia, desplegaré mis alas y volaré, volaré hasta posarme en cada planta, en cada flor, en cada río de Córdoba, para respirar el aire puro de sus sierras, para no perderme los amaneceres, los cielos tapizados de estrellas, las noches de luna llena, los atardeceres, la ternura en los ojos de algún niño que abrace, la sonrisa de una abuelo que acompañe.

Y la mano de Ernesto, mi pareja

Estoy en el umbral……. Y voy a cruzarlo



Silvia