24 ene. 2011

DE LAS TINIEBLAS A LA LUZ

Siempre estamos viajando de las tinieblas a la luz.

Al principio somos hijos de las tinieblas.

Tu cuerpo y tu cara se formaron en la benévola oscuridad.

Viviste tus primeros nueve meses en las aguas oscuras del vientre de tu madre.

Tu nacimiento fue un viaje de la oscuridad hacia la luz.

Cada uno de tus pensamientos es un instante fugaz, una chispa de luz que proviene de tu oscuridad interior.

El milagro del pensamiento es su presencia en el lado nocturno del alma; el resplandor del pensamiento nace en las tinieblas.

Cada día es un viaje.

John O'Donohue