11 jul. 2008

EL JUICIO


En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco. 

Los reyes le ofrecieron cantidades fabulosas por el caballo pero el hombre decía:"Para mí, él no es un caballo, es una persona. ¿Y cómo se puede vender a una persona, a un amigo?". Era un hombre pobre pero nunca vendió su caballo. 

Una mañana descubrió que el caballo ya no estaba en el establo. Todo el pueblo se reunió diciendo:"Viejo estúpido. Sabíamos que algún día le robarían su caballo. Hubiera sido mejor que lo vendieras.¡Qué desgracia!". -
"No vayáis tan lejos"-dijo el viejo-"Simplemente decid que el caballo no estaba en el establo. Este es el hecho, todo lo demás es vuestro juicio. Si es una desgracia o una suerte, yo no lo sé, porque esto apenas es un fragmento.¿Quién sabe lo que va a suceder mañana?". 

La gente se rió del viejo. Ellos siempre habían sabido que estaba un poco loco. Pero después de 15 días, una noche el caballo regresó. No había sido robado, se había escapado. Y no solo eso sino que trajo consigo una docena de caballos salvajes. 

De nuevo se reunió la gente diciendo: "Tenías razón, viejo. No fue una desgracia sino una verdadera suerte." -
"De nuevo estáis yendo demasiado lejos"-dijo el viejo-Decid solo que el caballo ha vuelto... ¿quien sabe si es una suerte o no? Es sólo un fragmento. Estáis leyendo apenas una palabra en una oración. ¿Cómo podéis juzgar el libro entero?". 

Esta vez la gente no pudo decir mucho más, pero por dentro sabían que estaba equivocado. Habían llegado doce caballos hermosos..... 

El viejo tenía un hijo que comenzó a entrenar a los caballos. Una semana más tarde se cayó de un caballo y se rompió las dos piernas. La gente volvió a reunirse y a juzgar: "De nuevo tuviste razón-dijeron-. Era una desgracia. Tu único hijo ha perdido el uso de sus piernas y a tu edad el era tu único sostén. Ahora estás más pobre que nunca. 

-"Estáis obsesionados con juzgar"-dijo el viejo."No vayáis tan lejos, sólo decid que mi hijo se ha roto las dos piernas. Nadie sabe si es una desgracia o una fortuna. La vida viene en fragmentos y nunca se nos da más que esto. 

Sucedió que pocas semanas después el país entró en guerra y todos los jóvenes del pueblo eran llevados por la fuerza al ejército. Sólo se salvó el hijo del viejo porque estaba lisiado. El pueblo entero lloraba y se quejaba porque era una guerra perdida de antemano y sabían que la mayoría de los jóvenes no volverían. -"Tenías razón viejo era una fortuna. Aunque tullido, tu hijo aún está contigo. Los nuestros se han ido para siempre". 

-"Seguís juzgando- dijo el viejo. Nadie sabe. Sólo decid que vuestros hijos han sido obligados a unirse al ejército y que mi hijo no ha sido obligado. Solo Dios sabe si es una desgracia o una suerte que así suceda".

No juzgues o jamás serás uno con el todo. Te quedarás obsesionado con fragmentos, sacarás conclusiones de pequeñas cosas. Una vez que juzgas, has dejado de crecer. 



13 comentarios:

Sendieva dijo...

Silvia cariño, que bonito lo que has escrito, y que gran verdad esconde, intento no juzgar, pero creo que todos alguna vez lo hacemos, y alguna vez nos equivocamos, creo que va con ser humano, aunque algunas personas lo hagan de manera que se convierte en defecto, en falta, me encantó, como todo lo que escribes...

Muchas gracias por todo Silvia eres maravillosa que pena no tenerte más cerca, muchos besitos muchos...

angelica dijo...

le tengo un obsequio en mi blog
ojala lo recoja!!!!

Bryan dijo...

Dios mio de verdad que me impacta este cuento ... Voy a tratar de ser como ese anciano ...

Primera vez que entro a tu blog y te aseguro quue volvere a entrar por que me encanta la tematica.

Bryan desde Venezuela
(14 años de edad)

Silvia García dijo...

Gracias Eva por tus palabras, claro que todos lo hacemos más de una vez, pero creo también que tenemos los instrumentos necesarios para que cada vez lo hagamos menos.
A mi también me gusta como te expresas, y sabes una cosa? a veces despierto por las noches y me acuerdo de vos, de como serás, y de las cosas a veces lindas, a veces tristes que nos cuentas.
Besos

Silvia García dijo...

Gracias Angélica por el obsequio, pasaré por tu casita, (Te tuteo porque sos muy joven).
Un beso

Silvia García dijo...

Bryan
14 años??? que lindo y también me gusta esto de que seas de Venezuela, dejame tu dirección así yo también te visito.
Un saludo

Solcito dijo...

Silvia, sinceramente leo este post que escribiste en el momento preciso... en un momento en que trato no juzgar algo que me sucedió, que me duele y angustia, pero que mi cabeza no hace mas que jugarme en contra... Las cosas que nos suceden son simples fragmentos en nuestra vida, no podemos sacar ahora las conclusiones de si son cosas afortunadas o no...

Besos.

Attilo dijo...

Hola, conozco la leyenda. De hecho es una de mis preferidas y por la cual me acerque a oriente. Apenas conozco tu blog y me llevo una buena impresión. Hasta luego

Un lector

Silvia García dijo...

Solcito.
Si de algo te sirvió leerlo me alegro, evidentemente no estás pasando por un buen momento. Pero es cierto que en esos tiempos todo ayuda para ver más claro
Un beso

Silvia García dijo...

attilo, agradezco tu visita y tus palabras, yo visité el tuyo y también me pareció interesante.
Nos veremos.
Un saludo

Aguabella dijo...

SILVIA

Siempre estamos juzgando y dando nuestra opinión, que sabe nadie lo que es bueno o malo para uno.

La sabiduria está escrita en este post.

Un besito

Silvia García dijo...

Aguabella
Que verdad no? es cierto, siempre estamos juzgando al otro, a veces es como si fuera algo innato en nosotros, cuanto trabajo lleva poder no hacerlo, pero bueno, hay que intentarlo.
Un beso

luna dijo...

Hola Silvia, que bonita reflexión el de no juzgar muy dificil!verdad!a mi me cuesta mucho no juzgar y criticar siempre encuentro algo para juzgar o criticar.El ser humano es imperfecto sólo Dios es justo,siempre el hombre cae en la tentación.

besitos

luna