21 jul. 2008

EL RITMO DE EROS



Para desarrollar una relación satisfactoria con el amante interior debemos, literalmente, aminorar el paso. Cuantas veces corremos por la vida, impulsados por una meta u otra sin detenernos a oler las rosas ?
Nadine Stair, a los 85 años escribió unas reflexiones que expresan de una manera elocuente y sencilla la importancia del momento:
“Si viviera mi vida de nuevo me gustaría cometer más errores la próxima vez. Estaría más relajada. Soltaría un poco las riendas. Sería más tonta de lo que he sido en este viaje, me tomaría menos cosas en serio y me arriesgaría más… Tendría más problemas reales, pero menos imaginarios.
Verás, he sido una de esas personas que han vivido de manera sensata y saludable, hora tras hora, día tras día. Sí, he tenido mis momentos y, si pudiera vivirlo todo de nuevo, tendría muchos más. De hecho, intentaría no hacer otra cosa…. Solo momentos, uno tras otro…, en vez de vivir tantos años por delante del presente.
Si pudiera vivir mi vida de nuevo, la comenzaría descalza en la primavera y seguiría así hasta la caída del otoño. Iría a más bailes. Me daría más vueltas en el tiovivo. Tomaría más rosas”.
Nadine Stair está realmente hablando de un amante interior relegado.
Cuando apreciamos la belleza y la magia del momento, tenemos acceso al amante interior que por suerte, siempre está disponible, en estado latente, pero listo para convertir lo que sólo es potencial en realidad. El amante emerge siempre que transportamos los sentidos y la conciencia al momento presente, un acto que establece nuestra relación sentimental con la naturaleza y la vida.
En contraste, la preocupación por las metas y los resultados fuerzan al amante interior a sumergirse en el mundo subterráneo. Las preocupaciones y el parloteo mental crean tanto ruido e interferencias que es imposible oírle. De igual manera, cuando la mente está repleta de estrategias y el cuerpo lleno de defensas, no podemos sentir o percibir su danza.
El artista entra a menudo en contacto con su amante interior. De hecho, la creatividad es el manantial del que emana el amante; aunque, por desgracia, muchos de nosotros pensamos que no somos creativos.
La verdad es que aun cuando no tengamos el talento, las pretenciones o el deseo de llegar a ser artistas profesionales, todos llevamos dentro el potencial de vivir la vida como una experiencia creativa y artística, pues la vida misma puede ser una forma de arte.
Si concebimos la vida como una expresión artística, nuestra conciencia cambia y nuestra percepción sensorial se agudiza. Andar por la habitación, poner un plato en la mesa, hablar con un amigo, llorar, hacer el amor … se convierten en actos de gran placer sensorial – y estético. Un paseo por el vecindario puede abrir nuestros ojos a la fascinante paleta de colores, al estudio de formas y diseño. Al hechizo del reino animal y vegetal. Si uno permanece silencioso un instante, la orquesta de grillos servirá de música de fondo en la calurosa velada. Cuando encontramos una pluma, nos maravillaremos de su suavidad y, mientras acaricia nuestra piel, agradeceremos a su propietario el obsequio.
Si vivimos la vida así, gozaremos de una aventura amorosa con ella. Eros habrá sido develado. En ese estado de despertar se vuelve evidente lo que es importante, el sentido del humor mejora, hacemos menos de jueces y nos volvemos más indagadores.
Estaremos vivos, despiertos y preparados para el milagro del momento


10 comentarios:

Sendieva dijo...

Es muy cierto eso de que no sabesmos escucharnos a nosotros mismos, no nos dejamos vivir sin influenciarnos lo que nos rodeada, más tiempo para nosotros, para escucharnos y obedecernos sería muy bueno, pero no se si en el mundo de hoy eso es posible, quizás dependiendo de lo que te rodeé, eso hace que puedas o no escucharte más o menos.

Precioso lo que escribiste, como siempre, me encanta pasar a verte, es como sentirte más cerca, muchos besitos bella mujer.

Eva María.

SILVIA dijo...

querida amiga
que gran verdad dice este texto, cuantas veces nos negamos a hacer lo que realmente sentimos ,por miedo por verguenza,sabes cuantas veces me arrepenti de no haber hecho lo que senti , muchisimas¡¡¡ por miedo a equivocarme.
bellisimo reflexion, como nos tienes acostumbrados
te dejo un fuerte abrazo

Solcito dijo...

Muy cierta esta reflexión que has hecho... Me gustó mucho.
Soy de esas personas que tiende a reprimir a ese verdadero yo... Aunque estoy intentando aprender a escucharme más...

Un beso muy grande

Silvia García dijo...

Sendi, esto que dices es real, son posibles tantas cosas en este mundo de hoy donde todo es violencia, donde vivimos para correr, para correr tras que?? Creo que no debemos dejar de mirarnos cada día para adentro y ver, sentir que esta pasando en nuestro interior.
Yo también te siento cerca aunque estemos tan lejos
Muchos besos Eva (Me encanta tu nombre, Eva María)

Silvia García dijo...

Silvia, te entiendo porque a mi me pasó, me pasa lo mismo, y tenemos que aprender que el miedo es muy mal consejero, pero bueno es difícil,porque uno trae desde la niñez quizá, cosas que son duras de erradicar.Me alegro que te haya gustado. Un fuerte abrazo también para tí

Silvia García dijo...

Quién no, en algún momento no intenta reprimir lo que está sintiendo Solcito, solo que lo bueno de esto es "darse cuenta y tratar de mejorarlo, para nosotros mismo y también para quienes nos rodean. Un beso

Sendieva dijo...

Hayyyy gracias por lo del nombre aunque no es mérito mío, no me dejaron escoger jejeje, muchos besitos preciosa!!

PD: A mi el tuyo me gusta mucho por los recuerdos de la infancia, aunque muy buenos no fueron, mi compañera de mesa en el colegio durante 9 años se llamaba así, bueno y se seguirá llamando digo yo!!

luna dijo...

Hola Silvia cuantas veces me he reprimido para no hacer daño a nadie, a veces por cobardia otras por amor y dentro de mi luchando para ver que debia de hacerla piedad es una cosa muy importante para el ser humano y a veces es muy dificil de cumplir, el ser humano por regla general es egoistas que solo piensa en si mismo exceptuando algunas personas que dan la vida por el otro yo intento conocerme a mi misma, pero depende de la situación actúas de diferente manera de la que has pensado siempre ,es muy dificil saber si actuas bien en el momento adecuado yo intente hacerlo lo mejor que pueda.

besitos

luna

Silvia García dijo...

Luna, gracias por dejar tu comentario, tanto aquí, como en el del día del amigo.
En cuanto a tu reflexión, claro que es difícil y es cierto que uno no actúa siempre de la misma manera (creo por suerte), también supongo que tiene que ver con el momento que uno está pasando, si estoy convencida que lo primordial, lo más importante es trabajar internamente con uno mismo para poder relacionarnos mejor con el entorno, en todos los órdenes, pero fundamentalmente en lo afectivo.
Un abrazo

@ngelito dijo...

Muchas veces nos reprimimos por miedo a lo que pueda ocurrir. Nos anticipamos a algo que aún no ha sucedido. Queremos que todo salga perfecto y por eso nos da miedo a fracasar. Dejarse llevar es la solución, sentir y vivir. Percibir, aprender, gozar, disfrutar de ese momento o momentos que nos rodean sin pensar en nada mas. Todo irá bien... y si no va bien, pues aprender de ello. Siempre se saca provecho de todo.

Besos