8 may. 2009

OBSTACULOS




Voy andando por un sendero.
Dejo que mis pies me lleven.
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras.


En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad.


Agudizo la mirada para distinguirla bien.


Siento que la ciudad me atrae.
Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo.


Todas mis metas, mis objetivos y mis logros.


Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad.


Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.
Me imagino que todo eso está en esa ciudad.


Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella.


A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba.


Me canso un poco, pero no me importa.
Sigo.


Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino.


Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso.Temo... dudo.
Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente.


De todas maneras decido saltar la zanja.


Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla.


Me repongo y sigo caminando.
Unos metros más adelante, aparece otra zanja.


Vuelvo a tomar carrera y también la salto.


Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado.


Me sorprende un abismo que detiene mi camino.


Me detengo. Imposible saltarlo
Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas.


Me doy cuenta de que está allí para construir un puente.


Nunca he sido hábil con mis manos... Pienso en renunciar.


Miro la meta que deseo... y resisto.
Empiezo a construir el puente.


Pasan horas, o días, o meses.


El puente está hecho.


Emocionado, lo cruzo.


Y al llegar al otro lado... descubro el muro.


Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños...
Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo.


No hay caso.


Debo escalarlo.


La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso.
Me propongo trepar.


Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera.


Me sonríe con complicidad.
Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.
Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja: -¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?
El niño se encoge de hombros y me contesta: -¿Por qué me lo preguntas a mí?



Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras... Los obstáculos los trajiste tú.





Jorge Bucay

13 comentarios:

LOLA dijo...

los obstaculos los llevamos nosotros,ya sabes como me encanta bucay
No encontrastes tu premio?,está en mi rinconen los gadgets,pincha donde pone mi rincón.
UN BESAZO GRANDE

J. Marcos B. dijo...

Exacto! Muy lindo cuento de Jorge, como todos sus cuentos. Esta claro que demasiadas veces nos complicamos la existencia...y a veces tonta-mente para agradecer a otro incluso, pero bueno, cuando se hizo con amor, no pasa nada, solo aprendimos algo más, es decir, escuchar ese mago que esta en nosotros y dejar de justificarlo todo.

Te mando un gran abrazo y gracias por tu comentario en el post de mi madre. Veo que tu también eres una gran luchadora...!! Me alegra ver que cada vez somos más...

luna dijo...

Maravilloso Jorge Bucay, a veces es muy dificil saltar los obstáculo y también evitarlos, hay que estar muy preparados para poderlos vencer, sólo con la buena voluntad de las personar y el perdón se podrán superar los obstáculos que te traiga la vida ,a través de la paz, la verdad y la tranquilidad que puedas transmitir a los que te rodean y te aman, sabiendo poner siempre por delante a Dios

besitos

luna
,

Silvia García dijo...

Querida Lola.
Se que te gusta Bucay tanto como a mí, quise publicar esto porque es realmente lo que siento que me está, o me va a pasar, en cuanto a buscar una ciudad donde vivir.
Gracias por el premio, y por tu rincón, es realmente precioso
Un abrazo

Silvia García dijo...

Gracias a vos Marcos, realmente es un placer leerte, siento que coincidimos en muchas maneras de pensar.
"Escuchar ese mago que está en nosotros" es lo que trato de hacer siempre, para mi, a veces el mago lleva el nombre de Dios.
Te mando un abrazo de corazón.

Silvia García dijo...

Querida Luna, es exactamente ese el camino que he elegido, el del perdón, el del amor, de la verdad y la tranquilidad y se que con la ayuda de Dios, sortearé cada uno de los obstáculos que se vayan presentando en mi vida.
Gracias por tus hermosas palabras, estás en mi corazón.
Silvia

Lely Vehuel dijo...

Hola, interesante entrada y tu blog bello como siempre,esta semana ando de visita y de estreno al mismo tiempo. Hoy he abierto otro blog llamado Cuentos y Orquideas,como lo dice su titulo es solo de cuentos si gustan me encuentran en enlace con peregrino.Les mando un abrazo muy fuerte, mucha Luz y un gran cariño.

A.Dulac dijo...

Lo he leido varias veces,describe muy bien el equipaje que cada uno lleva en su camino y por ello en ocasiones es tan dificil llegar a la meta o lugar que se desea.Curiosamente enlaza la historia el finaldel camino con el inicio,¿será que conforme crecemos nos volvemos más ambiciosos o necesitados de nada util,pero que pesa y ocupa un lugar precioso para otras cosas aparentemente menos importantes?.
Un abrazo de amiga para tí Silvia de A.Dulac

Maria Jesús dijo...

Soy una ferviente admiradora de Jorge Bucay. Precisamente ahoro me estoy leyendo El camino de la felicidad. Por supuesto, muchas veces el peor de los obstáculos somos nosotros mismos y aprender a vencer y superar nuestros miedos es el mejor modo de conocerse a uno mismo. Besos y feliz semana

Silvia García dijo...

Hola Lely
Gracias por tu visita.
Ya pasaré a ver tu nuevo espacio.
Un abrazo y mucha Luz para tí también

Silvia García dijo...

Querida A. Dulac.
Creo que a veces recorremos el camino con un equipaje que no necesitamos, pero nos cuesta mucho "desempacar" y dejar lo que no nos sirve.
Yo conocía este cuento desde hace mucho, pero quise publicarlo para mi misma primero, dado que justamente estoy transitando este trecho, externa é internamente.
Un biquiño A. Dulac y gracias por tus palabras

Silvia García dijo...

Hola María Jesús!! es un placer verte por aquí.
Yo también lo admiro a Bucay, me gusta su claridad y simplicidad con lo que dice todo, tengo un montón de libros de él, y el primero que leí, hace ya muchos años, se llama "Cartas para Claudia" y sentí que a partir de ahí mi mirada sobre las cosas empezaba a cambiar.
En este momento de mi vida es cuando más necesito fortalecerme para que ningún obstáculos impida mi avanzar por el camino.
Un abrazo de corazón y buena semana par tí también.

Queen dijo...

Son buenísimas estas palabras, Silvia. Es increible como Jorge Bucay llega a los sentimientos mas profundos con sus palabras. Me gustó mucho tu espacio, un placer pasar por tu casita. Queen-Te conozco.