17 jul. 2009

MADURANDO LA FE

“Había una madre con su pequeña hija, en su pequeño hogar reinaba tranquilidad, estabilidad y paz.
Pero en aquel verano la madre enfermó gravemente. Su medico al ver que nada podía hacer para salvarla decide explicarle a la hija sobre el estado de su madre y tratar de prepararla para lo inevitable. Le dijo a la pequeña que su madre estaba enferma y que pronto moriría, porque no había más nada que hacer. Cuando la pequeña preguntó cuanto tiempo iba a vivir su madre, el médico al observar un árbol (un viejo y hermoso paraíso) en el patio de la casa, le contesto: “mira pequeña, cuando todas las hojas de ese árbol caigan tu madre partirá al cielo”. Y así el médico concluyó la charla, dejando a la niña mirando detenidamente ese árbol gigante. Y así pasaron los días, con la pequeña cuidando de su madre y a la tarde cuando terminaba los quehaceres, salía al patio a contemplar ese viejo paraíso, sus movimientos ante el viento, miraba con miedo a aquellas hojas que parecían vulnerables y que podían caer. Ella estaba ahí, entre sus oraciones, el dolor de su madre y la angustia de la futura pérdida, tan chica y con tantas cosas que le oprimían el corazón. Pasaban las horas, las semanas, y los días se hacían grises. La princesita, como así la llamaba su madre, seguía mirando el árbol todas las tardes, como tramando algo, lejos estaba de amargarse o de derramar lagrimas. Al ver que las hojas tomaban un color amarillento, no lo dudo mas, tomo un ovillo de hilo y con convicción ato cada hoja a las ramas del árbol. Al llegar el médico a la casa para revisar a la madre notó que la hija no estaba con ella y fue a buscarla, hasta que la encontró en el patio contemplando el árbol. El médico se acerco y al ver toda las hojas atadas le pregunto que hacia, ella le recordó que el le había dicho que su madre moriría cuando todas las hojas del árbol cayeran, el asentó con la cabeza.
Entonces la niña termino su respuesta de la siguiente manera, “Estoy salvando a mi Mama”.


Al ver semejante muestra de Fe, el doctor no pudo contener el llanto y pensando en la inocencia de ella pidió al Cielo estar equivocado. Hoy, ya es primavera y la princesa, junto a su reina contempla ese viejo árbol a la espera de nuevas hojas, de una nueva oportunidad, de una nueva vida.

Madurar la fe es llevar el concepto de la fe a lo practico a lo cotidiano, no guardarla para los domingos nada mas.
Hay que tener Fe en las pequeñas cosas y así se hará grande nuestro corazón, de a poco podremos ir haciendo un hogar mejor, una sociedad justa, un mundo libre.
"Utopias Muertas" Felipe Peñaloza

18 comentarios:

la estrella que me da mucha luz dijo...

Negra,que hermoso,agregaste otros sentimientos que me llegan muy profundo. Te quiero.

SILVIA dijo...

AY SIVIA
QUE HERMOSO ESCRITO ME LLEGO AL ALMA, ME HIZO RECORDAR A MI QUERIDA MADRE.
AMIGA PASE A SALUDARTE Y DESEARTE UN HERMOSO DIA DEL AMIGO ADELANTADO
BESOS Y CARIÑOS

SEISITO dijo...

Hola preciosa, muy emocionante tu escrito, pase a darte las gracias por tu visita y a desearte un buen domingo.
Cariños
Anotnia

Silvia García dijo...

Querida Inesita
Que alegría me da que comentes en mi blog, cuando termines el tuyo, yo también lo haré.
Sé que este texto te llega profundo.
Gracias hermana - amiga.
Yo también te quiero mucho.
Silvia

Silvia García dijo...

Silvia, querida amiga.
Gracias por tus palabras y por el saludo del día del amigo.
También te deseo que pases un día precioso en compañía de todos los seres que quieres y te quieren.
Felíz día!! Un beso
Silvia

Silvia García dijo...

Antonia.
Gracias a vos por tomarte el tiempo que se lo tienes escaso, para pasar saludarme.
Un abrazo enorme y que disfrutes tú también del domingo.
Beso, Silvia

Carmen dijo...

Silvia, la fe contiene: amor, fidelidad, esperanza; todos estos recursos espirituales nos proporcionan una gran fortaleza y nos capacitan para tomar decisiones extraordinarias, como la que tomó la niña. Es un relato hermoso, saludos,

Carmen

la estrella que me da mucha luz dijo...

que alegria tener mi hermana , mi amiga, mi consejera,con sentimientos tan profundos "feliz dia amiga "

Maria Jesús dijo...

He regresado de mis vacaciones y lo he hecho totalmente renovada y con nuevas ideas.
Me encantó la historia. De hecho, la fe lo es todo en la vida. besos y gracias por compartir la historia

Helen Maran dijo...

He venido a visitarte para decirte que tienes en mi blog premios para recoger,saludos desde Israel,feliz semana.

luna dijo...

Hola mi dulce Silvia ¿ha que nos has llevado hoy con tu maravillosa reflexión? a la Fé,preciosa palabra que si sabes entenderla y aplicarla, te hace mover montañas cosas que tu jamás entendería pero junto con la oración y la tenacidad te pueden llevar a la paz de tu espiritu y a la esperanza de un mundo mejor a ver las cosas imposibles a que se conviertan en realidad.

besitos

luna


PO.Si quieres hacer un comentario a Pepe picas un poquito más hacia publicación pepe y podrá hacerlos.

Maria Durga dijo...

"Madurar la fe es llevar el concepto de la fe a lo practico a lo cotidiano, no guardarla para los domingos nada mas.
Hay que tener Fe en las pequeñas cosas y así se hará grande nuestro corazón, de a poco podremos ir haciendo un hogar mejor, una sociedad justa, un mundo libre."

Este es el quid de la cuestión Silvia, en vivir la fe!
La fe es certeza absoluta, es saber que más allá de lo aparente hay "algo" superior que cuida de nosotros, nos ama. Sólo se necesita reconocerlo y saber que esa fuerza nos habita...

Abrazos desde el alma

Maria

Shanty dijo...

Silvia querida:

Todos estos artículos espirituales dejan una viva reflexión en mi interior. La fé, aquello que no se vé, pero que sí se experimenta. Llenarse de fé es llenarse de vida.

Gracias amiga por tus aportaciones.

Abrazos.

Adolfo Payés dijo...

WOW madurando la fe solo el titulo es extraordinario..

me gusto mucho. la entrega a la vida. he sentido con fe..

Saludos fraternos con cariño
un abrazo

Perdón por lo tarde en visitarte. espero poder regresar mas seguido.

azul dijo...

Precioso...fe,fe,fe,fe y fe


Tener la ingenuidad,la inocencia de un niño y poder imaginar hasta creer ...que puede suceder y que suceda sola y puramente por amor

Que hermoso!!!Bonito,muy bonito post

Un saludo

MarianGardi dijo...

Silvia, este escrito nos hace ver que no hay nada como ser pràcticos y eficientes en la fe.
Gracias por tu presencia y comentarios querida amiga.
Un fuerte abrazo

Alimontero dijo...

Querida Silvia, inevitablemente me fui a los instantes últimos de mi madre...9 años atrás!
Si bien es cierto estaba en búsqueda entonces, aún estaba lejos de comprender lo que hoy si veo y entiendo...
Lo de mi madre fue súbito, enfermó un lunes y el viernes decidió irse.
Tuvo tiempo con todos nosotros e incluso con amistades cercanas...fue bello verla tan contenta y en paz...
Que bella estaba...;-)
Si bien es cierto sabía y comprendía "intelectualmente" la fe... hoy la vivo como dice Maria, desde lo cotidiano...
Ella fue mi maestra...

Gracias por traerla hoy nuevamente...
un gran abrazo para tí..;-)

Ali

A.Dulac dijo...

Gracias por este bellísimo relato y ojalá se acaben todos los ovillos del mundo.Un abrazo de A.Dulac